Hoy en día es imposible dejar de lado la importancia que tiene Internet para la sociedad, habiéndose permeabilizado en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida diaria. Y dentro de toda la vorágine de actividades que bullen dentro de la Red (redes sociales, ocio bajo demanda, Internet móvil, etc.) una de las más interesantes es el comercio electrónico.

El comercio electrónico es uno de los pocos sectores que puede presumir de no haber sufrido la crisis: durante 2008 el crecimiento fue espectacular, y a lo largo de 2009 el uso se ha estabilizado, generando un mercado de usuarios maduros y convencidos de sus ventajas (principalmente mejores precios, comodidad y ahorro de tiempo). También las reticencias van desapareciendo (el 28% de usuarios ven la seguridad como un problema frente al 40% en 2006), lo que refuerza la idea de que el comercio electrónico ha venido para quedarse.

Sin embargo, las cifras de penetración en España del comercio electrónico son bastante dispares: así como un 20% de las empresas compra regularmente por Internet, solo el 11% posibilita las ventas online de sus productos (frente a un 28% y 16% respectivamente como media europea).

En Aragón la situación es curiosa: Un 30% de las empresas compra online, pero solo el 8% vende sus servicios. Este dato, junto con el de aragoneses que han comprado por Internet el año pasado (32%) da a indicar que la población aragonesa tiene madurez con respecto al comercio electrónico, habiendo un mercado consolidado y fuerte de compradores.

Ante esa situación surge la pregunta: ¿Es una buena idea montar un negocio en Internet? La respuesta la tiene la primera herramienta que debemos usar: el plan de viabilidad. Un plan de viabilidad es algo tan sencillo como estudiar nuestra idea de negocio desde múltiples puntos de vista (producto a vender, mercado objetivo, posicionamiento en el mercado, recursos necesarios, costes económicos) y ver si a priori puede dar un buen resultado. En Aragón tanto el servicio SATIpyme de la Cámara de Comercio como el IAF ofrecen un excelente asesoramiento a la hora de estudiar ideas de negocio de comercio electrónico.

Este estudio de viabilidad debería de poder estimar las cuatro variables de un proyecto de negocio: Coste, riesgo, beneficio y esfuerzo. De la unión de estos factores deberíamos de poder estimar si la idea es buena y si de verdad va a dar el beneficio que esperamos de ella.

Una vez se haya decidido que la idea merece la pena, es momento de pasar a la tecnología. Para poder vender por Internet lo primero que necesitamos es una tienda online, básicamente una página web que tenga un catálogo de productos. En la actualidad hay multitud de programas que permiten construir tiendas online de forma sencilla con gran cantidad de opciones (hay algunos proveedores de Internet que ofertan su propia tienda online para hacer incluso más fácil el vender online).

Lo siguiente que es necesario es una forma de pago para poder cobrar a nuestros clientes, siendo el uso de tarjeta de crédito la más extendida. Para ello será necesario emplear una pasarela de pago, que se encargará de conectar al cliente con nuestro banco y realizará el cobro, llevándose una comisión como si fuera usada en un comercio físico. La problemática de seguridad queda en la entidad bancaria, ofreciendo una mejor imagen cara a los clientes.

A continuación hay que organizar la trastienda online de nuestra tienda: Cómo organizamos el catálogo de productos, cómo se sirven los pedidos, dónde se controlan nuestros stocks… Afortunadamente las tiendas online tienen estas funcionalidades, siendo manejables mediante páginas web de forma muy sencilla (de modo que la curva de aprendizaje es bastante suave).

En este momento entra en juego la logística: Una vez un cliente nos realiza una compra, ¿cómo se la hacemos llegar? Será necesario pensar en temas como el almacenaje de nuestros productos, la preparación de los envíos, su transporte y posterior seguimiento. Afortunadamente la mayoría de operadoras logísticas tienen paquetes orientados al comercio electrónico que ofrecen una buena relación coste/servicio y que nos pueden quitar problemas.

Llegados a este punto solo queda levantar el telón, poner nuestra tienda online en Internet y hacer que nuestros clientes la vean (una de las ventajas de Internet es que el mercado potencial es enorme, pero tienen que saber llegar a nuestro escaparate). Es para ello fundamental el posicionamiento web, que se encarga de hacer nuestra tienda visible y atractiva para los buscadores y el marketing online (ya sea mediante anuncios como Google o mediante técnicas novedosas como publicidad en redes sociales).

Como todo negocio (físico o virtual), nuestro éxito dependerá de la calidad y precio de nuestro producto, así como de lo bien que respondamos ante nuestros clientes (la fidelización y el boca a boca son fundamentales en Internet). Una buena y rápida atención al cliente y un servicio de calidad serán uno de los factores decisores de nuestro éxito.

De emprender en comercio electrónico se hablará (y mucho) en las V JCEL (Jornadas de Comercio Electrónico) que se realizarán en Zaragoza los días 23 y 24 de Febrero. Las JCEL (http://jcel.unizar.es) están organizadas por el Grupo de Tecnologías de las Comunicaciones y el I3A y cuentan con el patrocinio de la Cátedra Telefónica de la Universidad de Zaragoza.

Emprender en internet – IDEAR – www.elperiodicodearagon.com.

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